31 mar. 2012

31 de Marzo

El sistema actual nos enseña que triunfar en la vida es lograr destacar económicamente sobre el resto, permitidme que discrepe, ese no es el objetivo que tengo marcado. Para mí triunfar sería destacar en lo humano, en lo racional y en lo que veo de sentido común. En lo social, palabra tan olvidada últimamente. Creo que hay dos caminos para conseguirlo, o más bien tengo dos ejemplos que seguir. El primero es mi abuela, de la que siempre decimos que nada es suyo, incluso en los peores momentos como ahora. Estoy seguro que si todo el mundo tuviera una pequeña parte de esa amabilidad y falta de egoísmo el mundo sería un poco mejor, puedo apostar todo lo que tengo sin que me tiemble el pulso. La segunda persona que tengo como ejemplo no llegué a conocerla, pero me hubiera encantado. Durante algunos años solo tenias que llamar a la puerta de enfrente de mi abuela para hablar con él, ese bloque es muy importante para mi. Ildefonso Jiménez, cofundador de Comisiones Obreras de Córdoba, sindicalista de los de verdad, otra persona que vivió para los demás, otra persona digna de respetar por cualquiera de la que hoy me acuerdo en el aniversario de su muerte.
Cada uno a su forma, en el barrio o en el partido, para los suyos o para todos, a ambos les recordaremos por su gran corazón. Ese es mi objetivo en la vida, seguir uno u otro camino, pero no desviarme.

No sigo escribiendo porque no puedo más, la verdad.