13 ene. 2010

De nuevo en casa

Los años pasan y no de largo. Bien es cierto que todo está como empezó, de nuevo en casa, mis calles, mi cuarto, mis cosas… Aunque no todo sigue igual, pues en mi habitación ya no existe el único sonido de unos cascos demasiado altos toda la tarde, ahora también hay un bicho dando vueltas mientras roe los muebles nuevos, para disgusto de mis padres que aun los están pagando. Ahora todo es mucho más tranquilo, se acabaron los gritos por los pasillos y mis días en los que ni me levantaba de la cama. Estos dos años es como si hubiera estado en la Caverna de Platón, no porque llegara a entender en su día el significado del libro en las clases de filosofía, sino porque para poder aprobar tenía que aguantarlo por huevos y era una mierda, básicamente.

Ahora todo es mucho mejor, ya no miro con cara de asco a la gente en los descansos entre asignaturas, de hecho creo que nadie me cae mal de la clase, cosa que nunca había experimentado en la vida, la verdad. Aunque lo más extraño de todo es esa sensación de satisfacción cuando apruebas un examen, ya ni la recordaba, es verdad que todo es mucho más fácil que en estos años, pero me sirve, así que no me joda nadie la ilusión por favor.
Así que nada, por si a alguien le interesa, esa especie de depresión de estos años queda olvidada.



Como dijo el filósofo:
“No dudes que es duro salir a flote en el mar de tus inquietudes, crisis de ansiedad, inseguridad, harán que dudes”

2 comentarios:

Marta dijo...

nunca me imaginaria que escribiriass algo asi y menos en un blog


ánimo y adelante que sabes que ahora si creemos en ti.




Rixiiiii

IRENE••• dijo...

Me alegro mucho mucho mucho :) Ya decía yo que este año Marta te gritaba un poquito menos por teléfono... jajaja

y PALANTEEEEEEEEEEEEEEEE como los de alicante